La tecnología QR en la hostelería. Para qué sirve y cómo usarla

La introducción de la tecnología QR en el sector de la hostelería ofrece una nueva dimensión en la forma en que los clientes disfrutan de los servicios de los bares, los restaurantes y los hoteles, así como de cualquier negocio gastronómico.

Con este artículo queremos compartir contigo nuestro análisis de la tecnología QR y de las cartas digitales QR para bares y restaurantes, ya que este es el método de implementación que ha producido un impacto más positivo en el sector de la hostelería.

Para ello, analizaremos tanto los fundamentos como el funcionamiento de la tecnología QR, para poder de esta forma entender cómo se aplica al mundo gastronómico y que beneficios ofrece.

Si eres el dueño de un bar, un restaurante, o cualquier otro negocio hostelero, seguro que esta información te interesa, así que te invitamos a quedarte unos minutos con nosotros.

¿Qué tipo de tecnología es el código QR?

El código QR, conocido como ‘Quick Response Code’, es un formato de código de barras bidimensional que supera con creces las capacidades de los códigos de barras tradicionales. Su diseño, compuesto por un patrón de cuadrados en un fondo blanco, permite almacenar una cantidad considerable de información en un espacio reducido.

Dicha tecnología se originó en Japón durante los años 90, inicialmente con el propósito de mejorar el seguimiento de piezas en la industria del automóvil. Sin embargo, su capacidad para contener información y ser leída con facilidad facilitó su adopción en una gran variedad de sectores, incluyendo la hostelería.

Los códigos QR pueden albergar enlaces web o menús digitales interactivos, entre otras muchas cosas como la información de contacto del negocio o de sus dueños o representantes, lo que los hace muy versátiles y prácticamente imprescindibles en esta época en la que todo el mundo dispone de un ‘smartphone’.

Esta nueva tecnología de codificación sirve para mejorar la experiencia del cliente en los bares y restaurantes. Por ejemplo, se emplean para ofrecer acceso rápido a cartas digitales, realizar reservas y efectuar pagos sin necesidad de establecer contacto físico, siendo esta la principal razón por la que durante la epidemia del COVID se adoptaron de forma masiva.

¿Cómo se hace para leer un código QR?

El proceso para leer un código QR, una actividad cada vez más común en la hostelería, es bastante sencillo, convirtiéndose en parte integral de la experiencia de los clientes y de los trabajadores de este sector.

Es necesario que el dispositivo, normalmente un teléfono móvil inteligente o una ‘tablet’, tenga instalada una aplicación de lectura de QR, ya sea a través del sistema operativo o de una aplicación dedicada para ello. Existen muchas aplicaciones gratuitas que realizan esta función, así que esto no supone ningún problema ni coste alguno para el cliente.

Una vez que el dispositivo tiene la aplicación de lectura abierta, el usuario debe activar la cámara a través de la aplicación y enfocarla hacia el código QR. El código debe poder verse entero a través de la pantalla para que sea fácilmente reconocible por la aplicación.

Las aplicaciones de lectura de códigos QR son capaces de interpretar rápidamente los patrones del código y revelar la información oculta. En la hostelería, dichos códigos conducen a cartas digitales para restaurantes, plataformas de reserva, o sistemas de pago.

Factores como la claridad del código, la iluminación y la distancia pueden influir en la eficacia de la lectura. Un código nítido y bien impreso, colocado en un área con buena luz, asegura una lectura de la información rápida y precisa.

Saber todos estos detalles es interesante porque comprender el proceso de lectura de un código QR y familiarizarse con su funcionamiento permite a los usuarios y los proveedores de servicios de gastronomía maximizar las ventajas y las posibilidades que esta tecnología ofrece.

¿Para qué sirve la tecnología QR en los negocios de hostelería?

Como hemos comentado, uno de los usos más destacados de la tecnología QR es la presentación de menús digitales. A través de ellos, los clientes pueden acceder fácilmente al menú de un establecimiento escaneando un código QR con sus dispositivos móviles.

Dicha modalidad de presentar la carta, que forma una parte muy importante de la transformación digital en el sector de la hostelería, también reduce los costes asociados con la impresión y la actualización de los menús físicos, permitiendo a los establecimientos hosteleros cambiar su oferta gastronómica con facilidad y sin gastos adicionales.

Por otra parte, los códigos QR también han transformado el proceso de pedido y de pago. Los clientes pueden ordenar y pagar por sus pedidos directamente desde sus dispositivos, lo que acelera el servicio y mejora la experiencia en general, algo que también tiene un impacto directo en la rotación de mesas.

Además, con respecto al marketing y la fidelización de clientes, los códigos QR son igualmente útiles. Los negocios pueden emplearlos para enlazar a los clientes con sus plataformas digitales como redes sociales o su sitio web, fortaleciendo la relación a largo plazo con los clientes y creando comunidad.

¿Cómo pedir comida con un código QR?

El uso de códigos QR para pedir comida en establecimientos de hostelería es una muestra de cómo la tecnología puede mejorar la experiencia de los clientes en cualquier sector. Por eso, han ido ganando popularidad tanto entre los clientes como en los negocios del sector gastronómico, hasta volverse imprescindibles.

Los clientes, al sentarse en su mesa en el bar o restaurante, se encontrarán con un código QR, que puede estar impreso en tarjetas, colocado en soportes de madera o plástico, o incluso integrado en la decoración.

Para iniciar el proceso, el cliente abre la cámara de su teléfono móvil y enfoca el código QR, que suele ser reconocido automáticamente por la mayoría de los smartphones actuales.

Tras el escaneo, el cliente es redirigido a una página web o una aplicación donde se encuentra el menú del restaurante, lugar en el que se puede visualizar el catálogo de platos y bebidas del establecimiento.

A través de dicha interfaz, el cliente selecciona los platos de su interés. Además, los menús digitales que puedes crear a través de nuestra plataforma, ofrecen la posibilidad de personalizar los pedidos, incluyendo la posibilidad de ir filtrando los ingredientes alérgenos según las preferencias personales .

Una vez que el cliente está listo, puede revisar el pedido tanto como quiera antes de confirmarlo, pero una vez lo confirma, el personal de cocina recibe la orden y comienza la preparación de los platos y las bebidas. Después, una vez estén listos, se llevan a la mesa del cliente o se le notifica para que pase a recogerlos, según el funcionamiento del restaurante.

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