Si se quiere que un negocio de hostelería ofrezca el mejor servicio posible, hay que tener muy en cuenta los problemas de interrumpir a los clientes en un restaurante, ya que la intimidad de los clientes es muy importante para que se sientan a gusto.
Aunque ya hablamos de forma general de los problemas que tienen los restaurantes y cómo evitarlos, hoy queremos centrarnos en aquellos que tienen que ver con la interrupción de la intimidad de las personas que acuden a comer a tu negocio.
Así que en este artículo, vamos a analizar los problemas de interrumpir a los clientes en un restaurante, para que sepas cómo esta situación puede perjudicar a tu negocio, y qué recomendaciones útiles puedes aplicar para evitarlo, entre las que por supuesto, se encuentra el menú digital interactivo para restaurantes.
¿Qué problemas tiene el interrumpir a los clientes en un restaurante?
Si el camarero interrumpe al cliente cuando este se encuentra en medio de una decisión, lo único que se está consiguiendo es que por una parte el camarero tenga que esperar, perdiendo un tiempo muy valioso para hacer su trabajo, y que el la persona que está sentada a la mesa se sienta presionada.
Además, la interrupción reiterada activa una reactancia psicológica, e inevitablemente el cliente siente como que se restringe su libertad para decidir el tiempo en el que quiere solicitar el servicio, por lo que reacciona con resistencia frente al mensaje y reduce su disposición a aceptar recomendaciones.
Por otra parte, la conversación entre las personas que están en un restaurante es gran parte del placer de la mesa, y cuando el servicio corta el ambiente con preguntas innecesarias, o con ofertas que no encajan con el momento, se perjudica a la valoración general del restaurante.
Cuando vimos cómo hacer una cena romántica en un restaurante dedicamos una buena parte al análisis de la interrupción de intimidad de la mesa por parte de los camareros en este tipo de evento, y es que es probablemente el mejor ejemplo de cuando hay que tener mucha prudencia a la hora de intervenir.
Seguro que ya te lo estás imaginando, y probablemente lo hayas vivido, pero no hay nada peor que estar con tu pareja en un restaurante y que venga el camarero a crear un ambiente de incomodidad, creando una interrupción innecesaria del ambiente.
No hay duda de que esto se hace con buena intención y para mejorar la experiencia del cliente en un restaurante, pero la mayoría de las veces, se consigue lo contrario, y de hecho, por lo general esto deriva en valoraciones más bajas incluso cuando la cocina cumple con las expectativas.
¿Cómo evitar que los camareros tengan que interrumpir la conversación de los clientes en un restaurante?
Pero entonces, ¿Cómo se puede ofrecer un buen servicio al mismo tiempo que se respeta la privacidad de los clientes y el ambiente que crean en la mesa mientras comen y disfrutan de una velada con sus seres queridos, o quizás, de una conversación de negocios?
Para evitar cortes innecesarios, lo más recomendable es que el saludo establezca una expectativa temporal clara, advirtiendo que volverá en unos minutos, o que queda a la espera de que lo llamen, y que el camarero se retire después de entregar la carta y resolver una duda inicial.
De hecho, los profesionales de la hostelería pueden leer señales sencillas antes de acercarse otra vez a la mesa, porque la comunicación no verbal tiene mucho valor, y con la experiencia se puede ver cuando las personas necesitan atención y cuando están centradas en su conversación.
Como hemos mencionado anteriormente, conviene cuidar la sensación de libertad del cliente, ya que cuando alguien percibe cierta presión, o una intrusión de su ambiente íntimo, reacciona con resistencia, se reduce su disposición a aceptar un consejo y valora peor en general el servicio.
En la práctica, lo mejor sería proponer que el primer acercamiento tras el saludo se produzca cuando el cliente haya mirado la carta un rato suficiente, y que el segundo llegue tras una señal clara de solicitud por parte de la mesa y de sus integrantes.
La verdad es que muchas veces se intenta fomentar que los clientes pidan más, sobre todo bebidas, a través de una estrategia en la que el camarero va a la mesa y pregunta si se necesitan algo más.
Aunque esto tiene por supuesto, su parte positiva porque aumenta la facturación y mejora la rotación de mesas en el restaurante, hay que hacerlo con mucho tacto.
¿Qué funcionalidades de una carta digital te ayudan a no molestar a los clientes en un restaurante y a respetar la intimidad de la mesa?
Cuando un cliente accede al menú mediante una carta digital QR para bares y restaurantes, la información aparece en su teléfono y el personal no tiene la necesidad de estar consultado a las personas que quieren constantemente, entre otras cosas, porque la carta muestra los detalles que responden las dudas habituales.
Pero siendo más específicos con el uso de las nuevas tecnologías, en el módulo de pedir a cocina, se centraliza los pedidos, y se evita que un camarero tenga que anotar, o confirmar cada plato en voz alta, de tal modo que la mesa conserva su ritmo y su intimidad mientras la comanda llega a la cocina directamente.
Por otra parte, con el módulo pagar y pedir, el cliente puede realizar la orden y completar el pago en una misma plataforma desde su móvil, lo que reduce los desplazamientos del personal y elimina las interrupciones para traer la cuenta al final de la comida.
Y además de estos módulos, que están pensados para que el cliente tenga más comodidad y autosuficiencia, el hecho de hacer una carta digital para un restaurante aporta otros muchos beneficios y evita otros muchos problemas.
Por eso, te invitamos a que pruebes todas estas ventajas por ti mismo en tu negocio de hostelería, a través de nuestra prueba gratuita, pero si tienes dudas que quieras resolver sobre nuestra plataforma, o sobre cómo puede ayudar a tu restaurante, contacta con nosotros.

