Son muchos los problemas de una carta desactualizada en un restaurante y aunque mencionemos algunos, los más comunes, seguro que hay otras muchas situaciones perjudiciales por no tener un menú coherente en tu negocio de hostelería.
La realidad es que la mayoría de estos problemas son causas de las cartas impresas, porque son estáticas e inflexibles, y es bastante costoso estar actualizándolas, algo que no pasa con las cartas digitales para dispositivos móviles.
Así que lo bueno es que en este artículo queremos ofrecerte la posibilidad de aprovechar una plataforma online para crear un menú digital interactivo, pero antes de eso, vamos a analizar a cuáles son los problemas de una carta desactualizada, para que puedas ver con claridad cómo evitarlos.
¿Cómo afecta una carta desactualizada en un restaurante a la confianza del cliente?
Una carta desactualizada en un restaurante es el primer error en la conversación entre el local y el cliente, porque cuando los platos impresos ya no coinciden con lo que el cliente recibe, se producen muchas dudas sobre la profesionalidad del servicio.
Pedir algo que no existe, encontrar precios distintos a los anunciados, o descubrir que un ingrediente ha cambiado, hace que el cliente evalúe instintivamente la confianza que había depositado en el restaurante.
Además, hay aspectos prácticos que intensifican el problema sobre todo con lo referente a la información sobre ingredientes alérgenos, por ejemplo, que pierde mucho valor si no coincide con la realidad de la cocina, y además puede provocar un problema real con el cliente más allá de una opinión.
Y es que un cliente que necesita una atención concreta para su salud, o que sigue dietas especiales no tolera contradicciones, algo que es totalmente normal, y para lo que también influye la coherencia entre la carta física, la web y las redes sociales.
Hay que tener en cuenta que la opinión del cliente se construye tanto por lo que vive como por lo que es capaz de planificar, o anticipar, y si una carta parece anticuada, o con tachaduras, desde luego transmite que el local no invierte tiempo en actualizar su oferta de comidas y bebidas.
Por supuesto, eso afecta a la credibilidad de la propuesta gastronómica y a la percepción del coste, porque si alguien piensa que la carta no refleja el esfuerzo que hay detrás de los platos, la predisposición a volver disminuye, y la justificación de pagar el precio que corresponde es bastante menor.
¿Qué pasa cuando un restaurante tiene precios antiguos en la carta?
Que un restaurante mantenga precios antiguos en la carta es una fuente de problemas con el cliente, porque la persona que se sienta a comer lee, hace cuentas mentales y forma sus expectativas basadas en lo que ve impreso.
Si al pedir la cuenta esa impresión choca con la realidad, la sensación inicial será de confusión y después, con casi total seguridad, vendrá la molestia, ya que se puede decir que hay una pequeña traición en esa incoherencia, además de que lo justo y lo legal es cobrar a los clientes el precio que figura en la carta o catálogo, algo que se aplica a todo el mundo comercial, incluida la hostelería.
Para muchos clientes el precio es una guía para decidir si pedir un plato fuera de lo habitual, o quedarse con otras opciones que considera más seguras, así que aunque a veces el conflicto se resuelve con una explicación honesta del error, otras, la discusión termina con el cliente pagando de mala gana, o incluso marchándose sin consumir, o en casos peores, sin pagar.
Además, como decimos, hay riesgos legales y regulatorios que no se pueden pasar por alto, porque un precio erróneo puede ser objeto de reclamación, y para quien gestiona el local eso supone realizar trámites y problemas en forma de pérdida de tiempo, porque la gestión de incidencias consume muchos recursos.
¿Cómo afecta al servicio tener que explicar los cambios que no aparecen en la carta?
Si el equipo de sala debe explicar cambios que no aparecen en la carta, la primera consecuencia es el ritmo, porque una aclaración alarga el proceso de toma de decisiones de la mesa y rompe la fluidez del servicio.
Cuando esto pasa, un cliente que ya había escogido necesita replantearse su decisión, y el camarero debe detener su rutina de trabajo para atender a esos clientes por más tiempo, algo que repetido varias veces durante la noche, altera la dinámica general del local.
Así que existe un coste en tiempo que no siempre se valora, porque cada explicación ocupa minutos que podrían emplearse en otras tareas de servicio, y al final de la jornada, esos minutos suman y repercuten en la productividad del equipo.
Además, la repetición de ese tipo de incidencias fatiga al personal, puesto que como es lógico, atender reclamaciones continuas desgasta y reduce la energía con la que se atiende al resto de mesas. Ten en cuenta que un equipo cansado comete más errores así que la espiral negativa se alimenta por sí misma.
¿Cómo evitar todos los problemas de una carta desactualizada en un restaurante?
La razón principal por la que hay que evitar todos los problemas de una carta desactualizada en un restaurante no es estética, es de coherencia, porque hay que mostrar al cliente lo que se puede ofrecer, sin más.
No obstante, entendemos que esto muchas veces no es tan fácil como parece, y que si un restaurante tiene su menú desactualizado, o cartas con correcciones o imprecisas, no es porque quieran, sino porque no pueden ofrecer otra cosa, o no tienen la información para solucionarlo.
Por eso, queremos ya si, ir al grano y decir que lo mejor para evitar todos estos problemas a un precio económico es aprovechar las nuevas tecnologías, y tener una carta digital QR para bares y restaurantes.
Y es que los menús digitales hacen posible mantener un menú actualizado sin reimpresiones, muy cómodamente, y pudiendo realizar cambios simultáneos e instantáneos sin tener conocimientos de programación.
Así que si quieres saber más sobre cómo las cartas digitales para dispositivos móviles pueden ayudar a evitar los problemas de una carta desactualizada en tu negocio de hostelería, contacta con nosotros.

