La dieta mediterránea es un patrón alimenticio originado en los países que bañan el mar Mediterráneo, el cual se caracteriza por una alta ingesta de productos frescos y que está acompañado del uso recurrente del aceite de oliva.
La historia de la dieta mediterránea como cocina tradicional se remonta a tradiciones milenarias en las zonas costeras del Mediterráneo, donde las prácticas agrícolas y la disponibilidad de recursos propiciaron la integración de los alimentos locales y de temporada.
De esta forma, las recetas transmitidas a lo largo de generaciones tienen una gran armonía entre la producción agrícola y la preparación culinaria, guardando un legado heredado que se ha mantenido a lo largo del tiempo.
Además, la transmisión de este tipo de cocina y el arraigo de tradiciones alimenticias han provocado que se produzca el reconocimiento de organismos internacionales, los cuales han comprendido la dimensión cultural y la riqueza gastronómica asociada a este modo de alimentación.
Por ejemplo, el reconocimiento otorgado por la UNESCO como ‘Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad’ ha contribuido a que se valore la cocina mediterránea en el restaurante familiar, por su relación entre los hábitos alimentarios y el bienestar social.
Así que en este artículo, vamos a hablar de la dieta mediterránea y de cómo puedes incluirla en una carta digital, teniendo en cuenta que en nuestra plataforma puedes crear el menú QR para tu restaurante al mejor precio y con las mejores características del mercado.
¿Qué se puede comer en la dieta mediterránea?
Los consumidores de este tipo de dieta incorporan en su alimentación diaria una gran variedad de productos vegetales, entre los que estarían las frutas y hortalizas, así como las legumbres y los cereales.
Los agricultores y pescadores mediterráneos tienen además muchas prácticas que favorecen la producción de alimentos de calidad, lo que incita a los restaurantes de autor que están situados en esta zona geográfica, a preservar las técnicas heredadas en la preparación de estos platos.
En la preparación de las comidas, las frutas y hortalizas se utilizan de diferentes formas, ya sea en ensaladas frescas, o en guisos cocinados lentamente para potenciar sus sabores naturales.
Por otra parte, los agricultores locales cultivan legumbres que, incorporadas en las recetas tradicionales, aportan proteínas vegetales de alta calidad y contribuyen a la estabilidad de los niveles de glucosa, además de favorecer el bienestar general del sistema digestivo.
Por supuesto, el aceite de oliva ocupa un rol central en esta pauta alimentaria, en virtud de su alto contenido en compuestos antioxidantes y grasas naturales.
La producción artesanal de este aceite preserva sus componentes bioactivos, generando un producto que realza el sabor de los alimentos sin recurrir a procesos industriales.
El consumo de alimentos de origen animal se concentra en productos obtenidos del mar y de la crianza en condiciones tradicionales, donde los pescadores y los acuicultores capturan especies que proveen ácidos grasos omega-3 y proteínas, los cuales se incorporan en preparaciones a la plancha, asados, o en estofados.
¿Qué dice la OMS de la dieta típica de los países mediterráneos?
La evidencia científica respalda que los compuestos presentes en alimentos frescos, como los polifenoles y las vitaminas, ejercen efectos beneficiosos sobre el sistema cardiovascular.
Además, la OMS dicta en sus directrices para una alimentación saludable la importancia de incrementar la ingesta de frutas y verduras, de conservar los cereales en su forma integral y de optar por fuentes de grasa que provengan de aceites vegetales en lugar de grasas saturadas.
Este patrón de ingesta de alimentos, que encontramos en la dieta mediterránea, asocia además el consumo de aceite de oliva virgen extra con la reducción de la inflamación y con la mejora en la función endotelial, lo que reduce los riesgos de sufrir enfermedades coronarias.
¿Qué es la pirámide de la dieta mediterránea?
La pirámide de la dieta mediterránea es un esquema gráfico que organiza las recomendaciones alimentarias propias de un patrón nutricional tradicional en los países ribereños del mar Mediterráneo.
Dicho diagrama representa, en forma jerárquica, las proporciones en las que se deben consumir los distintos grupos de alimentos para favorecer una alimentación que aporte nutrientes de calidad y que contribuya a la prevención de diversas afecciones crónicas.
La base de la pirámide se compone de los alimentos de origen vegetal que son los que en proporción, supondrían la mayor parte de la ingesta calórica diaria.
En este nivel, estarían las frutas y verduras, los cereales, las legumbres y los frutos secos, que son productos que aportan fibras, vitaminas, minerales y compuestos antioxidantes que actúan favoreciendo la salud metabólica y contribuyen a la prevención de enfermedades del corazón, de la diabetes y de ciertos tipos de cáncer.
Subiendo en la pirámide estaría el consumo de aceite de oliva, que constituye la principal fuente de grasa en este patrón alimentario, ya que este aceite posee un alto contenido en ácidos grasos monoinsaturados y antioxidantes.
En los niveles intermedios de la pirámide se encuentran las fuentes de proteína de origen animal y los productos lácteos, donde se recomienda consumir pescado y mariscos, huevos, además de leche, queso y yogurt con moderación.
En la parte superior de la pirámide estarían aquellos alimentos que se deben ingerir con poca frecuencia, no más de un par de veces por semana, como serían las carnes rojas y procesadas, así como los dulces y productos con altos contenidos en azúcares refinados.
¿Cómo plasmar la dieta mediterránea en la carta digital de un restaurante?
Plasmar la esencia de la dieta mediterránea en la carta digital de un restaurante consiste en comunicar la calidad de los ingredientes y la herencia cultural propia de este estilo de cocina, utilizando para ello un menú digital interactivo.
Una recomendación para el diseño de la carta digital sería reflejar la estética mediterránea mediante el uso de colores y tipografías que recuerden los tonos del mar, la arena y la vegetación autóctona, donde por ejemplo los tonos cálidos y terrosos, combinados con matices de azul profundo y verde oliva, comunican la frescura de los ingredientes y el clima de la región.
Pero una de las cosas más interesantes de una carta digital QR para bares y restaurantes es que con ella, los clientes pueden filtrar los platos según categorías, donde podrían incorporarse los menús vegetarianos, los platos del día, o las especialidades del chef.
Con nuestra plataforma, tanto la personalización para crear un menú mediterráneo, como la adaptación a la identidad de marca de tu restaurante, te será muy sencilla, puesto que te ofrecemos una herramienta muy intuitiva para la que no necesitas conocimientos técnicos.
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