El control de inventario de un restaurante con una carta digital

Todas las empresas necesitan llevar un claro control de las mercancías de las que disponen, y el control de inventario de un restaurante es especialmente importante porque se trata continuamente con productos frescos y de rápida caducidad.

Por eso, hay que saber cómo controlar el stock de un restaurante y aprovechar la transformación digital en el sector de la hostelería para que todo el proceso sea mucho más fácil, económico y rápido.

Así que en este artículo, vamos a analizar cómo crear un menú QR para tu restaurante puede ayudarte a mejorar la experiencia de tus clientes, al mismo tiempo que te permite llevar un mejor control de inventario y de hecho, te permite automatizar gran parte del trabajo.

¿Qué tipo de inventario se realiza en un restaurante?

La gestión de existencias en un establecimiento de hostelería se estructura mediante dos esquemas principales que definen el ritmo y el modo de registro de los productos.

El sistema permanente se apoya en herramientas digitales que reflejan en tiempo real las variaciones de insumos, mientras que el método periódico ofrece una fotografía puntual del stock mediante conteos manuales.

Cada mercancía que forma parte del inventario se agrupa según su naturaleza: alimentos frescos, ingredientes no perecederos, bebidas y suministros operativos.

Por otra parte, la incorporación del análisis de rotación, de los pronósticos de demanda y de un registro de recetas impulsa la optimización de recursos y reduce los problemas asociados a las compras excesivas y a la caducidad de los productos.

Tal como decimos, el inventario permanente utiliza soportes informáticos que registran cada movimiento de mercancía a medida que ocurre, lo que proporciona una visión continuada de las existencias disponibles en cada almacén, o en cada cámara frigorífica, por lo que es el que suele venir incorporado en el software de gestión para restaurantes.

En cuanto al inventario periódico, hay que tener en cuenta que implica el recuento físico de todos los artículos dentro de las fechas establecidas, lo cual sucede frecuentemente al cierre de cada mes, y es una tarea que requiere de bastante planificación para no interferir con el servicio de sala y cocina.

Los alimentos frescos como frutas, hortalizas y pescados exigen un seguimiento diario que incorpore control de temperaturas y vigilancia de fechas de recepción, de modo que pueda activarse la rotación según la antigüedad de cada lote.

Pero los productos secos y no perecederos, entre los que figuran legumbres, harinas y conservas, tienen una mayor estabilidad en sus condiciones de almacenamiento, por lo que el ajuste de las reservas se efectúa con menos frecuencia.

¿Cómo controlar el stock de un restaurante?

En el sector de la hostelería, y mas concretamente en los restaurantes, el control de existencias mantiene, o al menos lo intenta, el equilibrio entre las compras y las necesidades diarias, de tal modo que los insumos entran y salen con bastante frecuencia y se evitan excesos de mercancía, para disponer de alimentos frescos y en buenas condiciones.

Por eso, el uso de herramientas digitales para restaurantes ofrece una visibilidad instantánea de cada movimiento del inventario, para ser realmente un medio digital que aporta una gran ventaja al control de stock que se realizaba en los restaurantes de forma tradicional.

De hecho, con la aplicación de índices de rotación, se puede ver en cifras concretas la velocidad con que los productos entran y salen del almacén, sirviendo de guía para ajustar el volumen de pedidos, o la compra en el supermercado, según lo grande que sea el restaurante.

Además, la supervisión sistemática de los artículos perecederos evita que se produzcan desperdicios al orientar los menús según la antigüedad de los alimentos y su frescura, y las proyecciones de consumo.

¿Por qué utilizar una carta digital para llevar el control de inventario de un restaurante?

Al implementar una carta digital QR para bares y restaurantes, un restaurante incorpora un sistema que vincula cada pedido con el inventario de manera automática, así que el paso de ingredientes desde el almacén hasta el plato queda registrado al instante, tal como hemos mencionado anteriormente.

Dicha conexión entre el menú y la gestión de existencias aporta una visibilidad detallada del consumo real, lo que facilita la comparación entre el coste teórico de las recetas y el gasto real de materias primas.

Al disponer de esa información en tiempo real, el equipo de cocina ajusta el nivel de reserva de productos de forma dinámica, mientras la dirección recibe indicadores de rotación que muestran con precisión qué insumos demandan una atención prioritaria.

Por otra parte, la flexibilidad para modificar precios, o modificar el menú y sus ingredientes en cuestión de segundos contribuye a aprovechar al máximo los alimentos con fechas próximas de caducidad y a mantener el menú siempre actualizado sin reimpresiones.

Con esta herramienta, cada vez que un cliente pide desde la mesa directamente a la cocina con la carta digital, el sistema reduce el inventario correspondiente y actualiza el saldo disponible sin intervención manual.

De esta forma, la presencia de un menú digital interactivo hace que se puedan retirar temporalmente aquellos platos que dependan de ingredientes agotados, para que la cocina esté alineada con lo que realmente dispone en cada momento.

Por supuesto, esta capacidad de adaptación beneficia a los clientes al evitar promesas incumplidas y al ofrecer siempre una propuesta coherente con los recursos disponibles, por lo que se puede mejorar la experiencia de cliente en el restaurante con un mejor control de inventario.

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