Los menús cerrados y cómo venderlos con una carta digital

Los menús cerrados se pueden llegar a ver en prácticamente cualquier negocio de hostelería, según las circunstancias y el tipo de cliente que se quiera atender.

En el caso de los menús para grupos con una carta digital QR, es normal que estos sean cerrados, puesto que suelen dirigirse a grupos bastante grandes de personas, aunque también pueden darse ciertas opciones de personalización.

Pero lo realmente interesante que queremos analizar en este artículo, es cómo los menús cerrados son tanto una elección libre de los chefs más importantes, como por el lado contrario, una necesidad para los bares y restaurantes más humildes y pequeños.

Por supuesto, también hablaremos sobre cómo se pueden vender estos menús con una carta digital QR para bares y restaurantes, ya que la tecnología siempre ayuda a potenciar cualquier negocio de hostelería.

¿Qué son los menús cerrados?

Un menú cerrado, que muchos también llaman menú degustación, o menú de chef, es una secuencia de platos predeterminada que el establecimiento ofrece como única posibilidad para la velada.

A diferencia de un menú a la carta, donde eliges cada plato individualmente, aquí el cliente se embarca en un viaje culinario diseñado íntegramente por la cocina.

Por lo tanto, no se eligen los entrantes, ni el pescado, ni la carne, se acepta la sucesión tal cual se presenta, por lo que es una experiencia completa, pensada como un todo coherente, donde cada plato se relaciona con el anterior y el siguiente, creando una especie de narración gastronómica.

En cuanto al formato, suelen ser bastante extensos, oscilando comúnmente entre seis y quince, o más platos pequeños, y es que la idea no es llenar al cliente con cada uno de ellos, sino ofrecer una progresión de sabores que estimulen el paladar sin saturarlo demasiado pronto.

Los menús cerrados normalmente empiezan con bocados ligeros y frescos, pasan por entrantes fríos y calientes, luego pescados o mariscos, carnes, un pre-postre para limpiar el paladar, y finalmente el postre.

El vino, por supuesto, puede ser elegido por copa, o existe la opción de un maridaje en un restaurante con un menú digital interactivo, otra esta otra capa de trabajo del ‘sommelier’ que le da armonía al menú.

Sobre el precio, la verdad es que muchas veces suele ser más alto que pedir a la carta, porque se refleja la cantidad de platos, la calidad y exclusividad de los ingredientes, la complejidad técnica de las elaboraciones, el mayor trabajo de planificación y ejecución, y la experiencia global que se ofrece.

¿Qué características definen a los menús cerrados en los bares y restaurantes?

La característica más evidente es la ausencia de elección personalizada sobre platos individuales, ya que tal como hemos mencionado, con los menús cerrados el cliente acepta una secuencia completa diseñada por el chef y su equipo.

Pero esto no significa la falta absoluta de opciones, los restaurantes serios suelen preguntar por alergias graves, o restricciones éticas antes de la visita de los clientes, ajustando el menú si es técnicamente factible sin romper su concepto.

Este formato libera al equipo de cocina del factor aleatorio, de tal forma que pueda centrarse en la excelencia técnica, puesto que al saber exactamente qué prepararán cada noche, pueden adquirir ingredientes de máxima frescura y calidad, a menudo de pequeños productores locales, o mercados de temporada, en cantidades exactas.

También hay que tener en cuenta que en los menús digitales para restaurantes de autor, un buen menú cerrado tiene que seguir un determinado contexto.

Los platos no se eligen al azar, siguen una progresión deliberada de sabores, y normalmente quieres expresar algo que el chef tiene como objetivo mostrar, ya sea algo relacionado con el arte culinario local, o con una experiencia nueva, como si fuera un artista que pinta un cuadro.

¿En qué tipo de negocios de hostelería se suele tener un menú cerrado?

Los lugares más evidentes son los restaurantes con aspiraciones gastronómicas altas, especialmente aquellos que persiguen tener reconocimiento, o simplemente buscan tener una cocina muy personal.

Por lo tanto, sería en esos locales donde el chef es la figura central, con una voz creativa fuerte, ya que aquí el menú cerrado es la herramienta perfecta.

Pero por supuesto, también son comunes en pequeños restaurantes con cocina limitada, ya que un menú cerrado, cambiante cada día, o cada semana según el mercado, les da un control absoluto sobre las compras, la preparación previa y el servicio.

Por eso, es bastante habitual que en los restaurantes de barrio o en los bares se ofrezca un menú cerrado, puesto que lo más normal es que se cocine en grandes ollas y se sirva una porción a cada cliente, sobre todo en aquellos lugares donde la clientela principal son trabajadores que tienen poco tiempo para comer en su descanso y quieren comer casero.

Por último, encontramos menús cerrados en eventos especiales, o en cenas temáticas, incluso en restaurantes que normalmente trabajan con carta, ya que en estos casos, el formato único garantiza que todos los clientes vivan la misma experiencia cuidadosamente diseñada para la ocasión.

¿Cómo vender los menús cerrados con una carta digital QR para bares y restaurantes?

Para saber cómo venderlo con una carta digital QR, primero, vamos a intentar analizar la psicología del cliente frente a un menú cerrado.

Alguien que escanea alguna de tus cartas digitales para dispositivos móviles espera claridad inmediata, pero también que lo que está viendo le atraiga y le sea de interés.

Por lo tanto, si tu enlace abre un PDF estático, con una lista de platos y un precio final, has perdido la oportunidad de aprovechar realmente el potencial que tiene esta tecnología.

Y es que lo bueno está en crear una experiencia digital que refleje la filosofía de tu menú, donde una plataforma ligera de carga rápida, con imágenes llamativas y textos, o incluso un breve vídeo de 15 segundos del chef explicando la inspiración de esa temporada, desde luego llamará mucho la atención y subirá el caché del negocio.

Lo bueno es que todo esto lo puedes conseguir sin saber nada de programación ni tener ningún conocimiento técnico, simplemente solicitando la prueba gratuita de nuestra plataforma.